A pesar de esto, lo amo, es mi papá, quisiera tener una relación con él (ahora en mis 30s) y todavía me lastima el saber que no logramos conectarnos.
Vive en otro país, tengo casi 3 años de no verlo y lo extraño. Lo llamé por teléfono ayer esperando que pudiéramos hablar y comunicarnos sin problemas. Cuando terminamos de hablar fuí al baño a llorar, esperando que mis hijos no me vieran, sintiéndo que no tengo su aprecio ni estima, y bueno un poquito de lastima por mi misma. Porqué mi papá no puede amarme de la manera que yo lo pueda entender? ¿Porqué me lastima sin causa? ¿Será acaso que nunca vamos a poder tener una relación de padre e hija como yo desearía y he necesitado muchas veces? No logra controlar su enojo y yo termino "pagando los platos rotos".
Recordé la disciplina de dar gracias en todo, y dí gracias a Dios por esta conversación con mi papá. Mientras daba gracias por esto pensaba en mi papá eterno, el celestial, poderoso creador que me ama con amor incondicional. Recordaba cuanto me estima. Vinieron a mi mente estos preciosos versículos:
"Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe, y los perdonaré...
Malaquías 4: 17a
"Jehová está en medio de tí, poderoso, él salvará, se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cántico"
Sofonías 3:17
Y me alumbró su luz, ví mi propia oscuridad en mi corazón, ví lo importante que era para mí tener la estima y el aprecio de mi papá, ví que una vez más menospreciaba el amor de Dios, ese amor que le hace cantar de alegría, soy su especial tesoro, y no importa si alguna vez o nunca llegue a tener el aprecio de mi papá terrenal, ss tan sólo veo el cielo y dejo de tener la mirada puesta en la Tierra, puedo recordar que ya tengo todo lo que necesito, que soy amada, apreciada y estimada en gran manera..

No hay comentarios:
Publicar un comentario