El devocional de hoy esta en algun lado en Isaias. "No temas porque yo estoy contigo, no desmayes porque yo soy tu Dios quien te sostiene de tu mano derecha". Y las palabras resuenan fuerte en mi cabeza: No temas, no temas, no desmayes. Es ironico, una bebe en camino, noches y dias interminables con hijos dificiles, preguntas sobre todo lo que no soy y todo lo que ellos no son, una hipoteca que no podemos pagar, incertidumbre financiera, incertidumbre de donde vamos a vivir, cansancio...la lista es interminable. No temas...No temas...No desmayes...YO estoy contigo, YO SOY estoy contigo, YO Principe de Paz estoy contigo, YO Alfa y Omega estoy contigo, YO Padre Eterno estoy contigo, YO el Pan de Vida estoy contigo....
Y en este dia de madre que me siento sola, cansada, con muchas preguntas y pocas respuestas, El me dice, no importa la situacion, no importa lo que venga, no importa cuantas veces te equivoques, no importa que no tengas las respuestas: NO TEMAS, no hay porque temer, no desmayes porque YO estoy contigo.
Y talves, solo porque le he probado antes y se cuan bueno es, decido creerle. EL esta conmigo, y no temo, El esta conmigo, y yo soy libre.
Experiencias de una don nadie
Soy una mujer común y corriente, una mamá y esposa. He sido encontrada por Dios y su inmenso amor, aquí comparto lo mucho que aprendo en medio de todas mis imperfecciones. Soy una vasija quebrantada la cuál Dios ha empezado a restaurar pieza por pieza.
jueves, 8 de mayo de 2014
lunes, 11 de febrero de 2013
Jesús me llama hoy
Tengo aproximadamente un año de hacer el devocional Jesús te llama, por Sarah Young. Ha sido una verdadera riqueza espiritual. He caído muchas veces en el error de hacer el devocional y pasar tiempo con Dios como uno más de mis deberes y obligaciones diarios, a pesar de mi pecado y terquedad, mi espíritu me recuerda de la sed insasiable que tengo por Dios y de cuánto lo necesito.
Tengo una amiga misionera en Inglaterra, ella está sacando su maestría en Consejería Bíblica y me ha pedido junto con unas cuantas amigas más que contestemos semanalmente algunas preguntas como parte de una disciplina espiritual.
Esta disciplina espiritual junto con mi devocional se han convertido en riqueza, más tiempo con Dios, y en fin ha resultado ser un regalo que me estaba perdiendo.
La primer pregunta que mi amiga nos dió fué, ¿Qué te diría Jesús hoy?
Bueno hoy estaba leyendo el primer capítulo de San Juan, y este versículo se quedó resonando en mi mente "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dió potestad de ser hechos hijos de Dios."
Hace varios años atrás que recibí a Jesús, hace años que le dí mi vida y mi corazón, sin embargo la vida cristiana es un caminar, decisiones que tomar todos los días, "danos HOY nuestro pan de cada día", pidió Jesucristo en el Padre Nuestro. No puedo sostenerme en contra de Satanás ni en contra de mi propia carne si me quedo en lo que Dios hizo en mi vida asombrosamente hace 6 años, o en cómo proveyó para mi y mi familia hace 4. Cada día tengo que buscar de El, depender en El, recibirlo a El.
Jesús...Jesús...Jesús...Jesús...Jesús
Nombre poderoso, vencedor, el Cordero y el León, de El, por EL y para El fueron hechas todas las cosas. Jesús me pregunta hoy, ¿Cómo me vas a recibir hoy?
Yo le puedo decir, Jesús, que te pasa, ya te recibí, te acuerdas. Y Jesús me respondería, claro que me acuerdo, pero hoy, que vas a hacer hoy para recibirme, para abrir las puertas de tu vida, que vas a hacer intencionalmente para que sea yo quien gobierne tu corazón?
Mi respuesta sería: Vivir contrario al mundo Jesús, así quiero vivir HOY. Poniéndo mi tiempo contigo de prioridad, manteniendo mis pensamientos cautivos, enseñando a mis hijos tu camino, tu verdad y tu amor y dejando que todo lo demás (los quehaceres de la casa, las relaciones interpersonales con otros, mi tiempo en la Universidad) quede en segundo plano. Voy a confiar HOY en ti, aunque tenga dudas y lo que vaya a pasar hoy sea incierto, quiero confiar en ti HOY.
Pero no puedo sóla, soy débil Jesús, te necesito HOY.
Tengo una amiga misionera en Inglaterra, ella está sacando su maestría en Consejería Bíblica y me ha pedido junto con unas cuantas amigas más que contestemos semanalmente algunas preguntas como parte de una disciplina espiritual.
Esta disciplina espiritual junto con mi devocional se han convertido en riqueza, más tiempo con Dios, y en fin ha resultado ser un regalo que me estaba perdiendo.
La primer pregunta que mi amiga nos dió fué, ¿Qué te diría Jesús hoy?
Bueno hoy estaba leyendo el primer capítulo de San Juan, y este versículo se quedó resonando en mi mente "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dió potestad de ser hechos hijos de Dios."
Hace varios años atrás que recibí a Jesús, hace años que le dí mi vida y mi corazón, sin embargo la vida cristiana es un caminar, decisiones que tomar todos los días, "danos HOY nuestro pan de cada día", pidió Jesucristo en el Padre Nuestro. No puedo sostenerme en contra de Satanás ni en contra de mi propia carne si me quedo en lo que Dios hizo en mi vida asombrosamente hace 6 años, o en cómo proveyó para mi y mi familia hace 4. Cada día tengo que buscar de El, depender en El, recibirlo a El.
Jesús...Jesús...Jesús...Jesús...Jesús
Nombre poderoso, vencedor, el Cordero y el León, de El, por EL y para El fueron hechas todas las cosas. Jesús me pregunta hoy, ¿Cómo me vas a recibir hoy?
Yo le puedo decir, Jesús, que te pasa, ya te recibí, te acuerdas. Y Jesús me respondería, claro que me acuerdo, pero hoy, que vas a hacer hoy para recibirme, para abrir las puertas de tu vida, que vas a hacer intencionalmente para que sea yo quien gobierne tu corazón?
Mi respuesta sería: Vivir contrario al mundo Jesús, así quiero vivir HOY. Poniéndo mi tiempo contigo de prioridad, manteniendo mis pensamientos cautivos, enseñando a mis hijos tu camino, tu verdad y tu amor y dejando que todo lo demás (los quehaceres de la casa, las relaciones interpersonales con otros, mi tiempo en la Universidad) quede en segundo plano. Voy a confiar HOY en ti, aunque tenga dudas y lo que vaya a pasar hoy sea incierto, quiero confiar en ti HOY.
Pero no puedo sóla, soy débil Jesús, te necesito HOY.
jueves, 31 de enero de 2013
Superando el hecho de que soy la peor mamá del mundo
Tengo visitas hoy. Una amiga con dos niños, una de ellos con una discapacidad vienen a visitarnos. Tengo mucho de no verlos y le tengo mucho aprecio. Quisiera poder ofrecerles lo mejor de mi y que pasen un tiempo bien lindo con nosotros. Por alguna razón la mañana no ha sido suficiente para mí. Siendo mamá haciendo maestro en casa realmente tengo que hacer todo rápido para que me dé suficiente tiempo en la mañana. No he lavado ropa, son casi las doce medio día, no he lavado los platos de la cena ni el desayuno, no he ordenado la casa, ni alistado el almuerzo. Y estamos a fin de mes así que no tengo suficiente comida para darles a mi amiga y sus niños. Sin darme cuenta estas emociones de incompetencia e insuficiencia se venían acumulando en mí y mientras empezaba a hacer escuela con los niños exploté.
Mi hijo de 7 años todo lo pierde, todo lo deja botado y bueno se parece a mi en lo descuidado que es con sus cosas... Perdió su lapiz y su tijera y no lo dejé empezar a hacer sus libros de escuela hasta que encontrara sus cosas. Buscó y buscó y no encontró nada así que tuve que ayudarle mientras mi hija menor empezaba con sus libros. Esto me irritó muchísimo. Tuve que dejar lo que estaba haciendo, atrasarnos todavía más y empezar a buscar. Para empeorar el asunto su cuarto, que se suponía estaba limpio, era un desastre y cuando por fin encontré sus cosas estaba muy muy muy muy enojada.
Al ver el closet de escuela desordenado tambien exploté, lo llamé y le pedí que ordenara sus cosas, como no lo hizo inmediatamente me descontrolé, todo el enojo, la preocupación, irritación y molestia que tenía se desbordó y mami se convirtió en un monstruo espantoso, chillón que le decía a gritos ORDENE ESO!!!!!!!!! Y por supuesto no paré ahí, estaba solo empezando, y empezó la regañada a gritos claro hasta que me desahogué.
Bueno, ya grité, ya me desahogué y ya se me pasó. Y mientras mi hijo estaba ordenando sus cosas, sus grandes hermosos ojillos se llenaron de lágrimas, su voz se quebró un poquito y me dijo: mami no me habías pedido antes que ordenara esto y no fuí yo el que hizo el desorden fué mi hermanita. Y al ver su vulnerabilidad, cuánto le había lastimado sus sentimientos de niño y cómo le había gritado y gritado y asustado por algo taan tonto lo abracé lo más fuerte que pude y le dije: ¿No fuí amable verdad? Me porté mal contigo? Y llorando sin decirme nada asintió con su cabecita de niño de 7 años. Humillada, frente a mi hijo 23 años menor que yo, supe que no había sido un buen ejemplo, que no fuí la figura de autoridad que Dios me ha pedido ser y le pedí perdón. Me dijo claro mami, sacó su mejor sonrisa, siguió ordenando y cantando y me dijo que su parte favorita de hoy era que iban a venir los hijos de mi amiga, los chiquitos para jugar con él.
Oh Dios, ten misericordia de mí, oré. Perdóname, cómo puedo gritarle y ser tan grocera con semejante dulzura, con un niño listo para perdonarme y seguir como si nada pensando en lo lindo de este día y recordándome que lo mejor era tener amigos para compartir y no tener todo perfecto para cuando ellos lleguen. Dios ayúdame a ser como mi hijo oré, me sentí muy orgullosa de él, que lindo corazón tiene, oré.
Pero claro, no había aprendido mi lección, fuí a buscar los libros que mi hijo lee y no estaban en su lugar, así que otra vez la mamá mostruo que hay en mí empezó a salirse. ¿Dónde están los libros? Pregunté con un tono irritado. Mi hermana jugó con ellos dijo mi hijo. Así que le dije: búsquelos!!! Y fuí mas irritada a llamar a mi hija de 5 años. Mi hijo se acercó con ojitos preocupados: mami, me dijo, otra vez estás enojada, porqué estás enojada ahora? Le dije: ahora no quiero hablar, te dije que LOS BUSCARAS!!!! Fuí con los dos pequeños preciosos que Dios me dió como regalo de amor y misericordia y me aseguré que estaban buscando los libros. Mi hija se dió la vuelta para hacer algo como dejando de buscar y mi irritación otra vez llegó a su punto de estallido y le pegué una nalgada bien fuerte por su pequeño trasero. TE DIJE QUE BUSCARAS!! ¿QUE ESTAS HACIENDO? Pregunté irritada y a gritos. Llorando la pequeña dijo que ya había encontrado el libro que nos faltaba y simplemente lo iba a ir a traer...
Balde de agua fría en mi cabeza, otra vez...Dios, otra vez lo hice, y esta vez peor porque le pegué con enojo a la pequeña. Dios, y ahora cómo arreglo esto? Oré.
-Ok pequeña, le dije creo que te debo una nalgada.
Ella por supuesto me miró bastante confundida.
-Te pegué y no lo merecías pequeña, he sido una mala mamá y me merezco una nalgada. Me volví con voz de arrepentimiento y mostrándole mi trasero a mi pequeña le dije dáme tu mejor nalgada. Ella empezó a reirse: mami, no te voy a pegar, me dijo.
-He sido una mala mamá, me lo merezco, te pegué sin razón, por favor pégame, le dije.
-No mami no te voy a pegar, no te quiero pegar, dijo la pequeña.
Mi hijo que estaba ahí y le parecía graciosisimo el hecho de que su mamá estaba pidiéndoles que la castigaran me dice -mami, mi hermana no te quiere pegar, no lo va a hacer.
-Perdónenme, por favor, hoy no sé que me pasa, pero no he sido una buena mamá, les supliqué.
Los dos pequeños me abrazaron, claro mami que te perdonamos, me dijeron.
-¿Porqué son tan buenos conmigo, si yo he sido tan mala con ustedes? Les pregunté
Y mis dos pequeños preciosos me respondieron con una respuesta que estalló en mi corazón como un cuchillo afilado: porque eso es lo que dice la Biblia mami. Dios quiere que seamos buenos y perdonemos a otros que nos hacen mal, te acuerdas? Eso dice la Biblia mami, eso dice la Biblia...mis pequeños de 7 y 5 años entienden que eso dice la Biblia y así quieren vivir y yo que les enseño la Biblia y debería ser su ejemplo no obedezco la Biblia.
Con casi lágrimas en mis ojos les pedí que si por favor orarían por mí para que Dios me ayudara hoy a ser una mejor mamá.
Con dos grandes sonrisas asintieron con sus cabecitas, me abrazaron y me dijeron: claro mami, ORAR ES MEJOR QUE PEGAR. Oraron por mí y me perdonaron inmediatamente.
Yo, derrotada en el suelo, arrepentida, abrazada y abrazando a mis pequeños, a los pies de Jesús lloré. No me dejes lastimarlos más, oré, perdóname, ten misericordia de mí, hijo de David. Quita este corazón de piedra y dame uno de carne, moldéame, esta vasija necesita que la moldees.
Como en un espejo puede ver cuán fea soy, cuán lejos estoy de ser como Jesús. Pero Jesús con su infinito amor, paciencia y perdón me miró con dos pares de ojitos de inocencia, me sonrió, me abrazó y me dijo: Claro que te perdono.
Oh Jesús, no merezo tu amor, tu perdón ni lo que me has dado. Gracias por tu misericordia y por enseñarme día a día que tu amor y tu misericordia transforman, cámbiame Señor y déjame mostrar a otros esta gracia y esta misericordia tuyas.
Mi hijo de 7 años todo lo pierde, todo lo deja botado y bueno se parece a mi en lo descuidado que es con sus cosas... Perdió su lapiz y su tijera y no lo dejé empezar a hacer sus libros de escuela hasta que encontrara sus cosas. Buscó y buscó y no encontró nada así que tuve que ayudarle mientras mi hija menor empezaba con sus libros. Esto me irritó muchísimo. Tuve que dejar lo que estaba haciendo, atrasarnos todavía más y empezar a buscar. Para empeorar el asunto su cuarto, que se suponía estaba limpio, era un desastre y cuando por fin encontré sus cosas estaba muy muy muy muy enojada.
Al ver el closet de escuela desordenado tambien exploté, lo llamé y le pedí que ordenara sus cosas, como no lo hizo inmediatamente me descontrolé, todo el enojo, la preocupación, irritación y molestia que tenía se desbordó y mami se convirtió en un monstruo espantoso, chillón que le decía a gritos ORDENE ESO!!!!!!!!! Y por supuesto no paré ahí, estaba solo empezando, y empezó la regañada a gritos claro hasta que me desahogué.
Bueno, ya grité, ya me desahogué y ya se me pasó. Y mientras mi hijo estaba ordenando sus cosas, sus grandes hermosos ojillos se llenaron de lágrimas, su voz se quebró un poquito y me dijo: mami no me habías pedido antes que ordenara esto y no fuí yo el que hizo el desorden fué mi hermanita. Y al ver su vulnerabilidad, cuánto le había lastimado sus sentimientos de niño y cómo le había gritado y gritado y asustado por algo taan tonto lo abracé lo más fuerte que pude y le dije: ¿No fuí amable verdad? Me porté mal contigo? Y llorando sin decirme nada asintió con su cabecita de niño de 7 años. Humillada, frente a mi hijo 23 años menor que yo, supe que no había sido un buen ejemplo, que no fuí la figura de autoridad que Dios me ha pedido ser y le pedí perdón. Me dijo claro mami, sacó su mejor sonrisa, siguió ordenando y cantando y me dijo que su parte favorita de hoy era que iban a venir los hijos de mi amiga, los chiquitos para jugar con él.
Oh Dios, ten misericordia de mí, oré. Perdóname, cómo puedo gritarle y ser tan grocera con semejante dulzura, con un niño listo para perdonarme y seguir como si nada pensando en lo lindo de este día y recordándome que lo mejor era tener amigos para compartir y no tener todo perfecto para cuando ellos lleguen. Dios ayúdame a ser como mi hijo oré, me sentí muy orgullosa de él, que lindo corazón tiene, oré.
Pero claro, no había aprendido mi lección, fuí a buscar los libros que mi hijo lee y no estaban en su lugar, así que otra vez la mamá mostruo que hay en mí empezó a salirse. ¿Dónde están los libros? Pregunté con un tono irritado. Mi hermana jugó con ellos dijo mi hijo. Así que le dije: búsquelos!!! Y fuí mas irritada a llamar a mi hija de 5 años. Mi hijo se acercó con ojitos preocupados: mami, me dijo, otra vez estás enojada, porqué estás enojada ahora? Le dije: ahora no quiero hablar, te dije que LOS BUSCARAS!!!! Fuí con los dos pequeños preciosos que Dios me dió como regalo de amor y misericordia y me aseguré que estaban buscando los libros. Mi hija se dió la vuelta para hacer algo como dejando de buscar y mi irritación otra vez llegó a su punto de estallido y le pegué una nalgada bien fuerte por su pequeño trasero. TE DIJE QUE BUSCARAS!! ¿QUE ESTAS HACIENDO? Pregunté irritada y a gritos. Llorando la pequeña dijo que ya había encontrado el libro que nos faltaba y simplemente lo iba a ir a traer...
Balde de agua fría en mi cabeza, otra vez...Dios, otra vez lo hice, y esta vez peor porque le pegué con enojo a la pequeña. Dios, y ahora cómo arreglo esto? Oré.
-Ok pequeña, le dije creo que te debo una nalgada.
Ella por supuesto me miró bastante confundida.
-Te pegué y no lo merecías pequeña, he sido una mala mamá y me merezco una nalgada. Me volví con voz de arrepentimiento y mostrándole mi trasero a mi pequeña le dije dáme tu mejor nalgada. Ella empezó a reirse: mami, no te voy a pegar, me dijo.
-He sido una mala mamá, me lo merezco, te pegué sin razón, por favor pégame, le dije.
-No mami no te voy a pegar, no te quiero pegar, dijo la pequeña.
Mi hijo que estaba ahí y le parecía graciosisimo el hecho de que su mamá estaba pidiéndoles que la castigaran me dice -mami, mi hermana no te quiere pegar, no lo va a hacer.
-Perdónenme, por favor, hoy no sé que me pasa, pero no he sido una buena mamá, les supliqué.
Los dos pequeños me abrazaron, claro mami que te perdonamos, me dijeron.
-¿Porqué son tan buenos conmigo, si yo he sido tan mala con ustedes? Les pregunté
Y mis dos pequeños preciosos me respondieron con una respuesta que estalló en mi corazón como un cuchillo afilado: porque eso es lo que dice la Biblia mami. Dios quiere que seamos buenos y perdonemos a otros que nos hacen mal, te acuerdas? Eso dice la Biblia mami, eso dice la Biblia...mis pequeños de 7 y 5 años entienden que eso dice la Biblia y así quieren vivir y yo que les enseño la Biblia y debería ser su ejemplo no obedezco la Biblia.
Con casi lágrimas en mis ojos les pedí que si por favor orarían por mí para que Dios me ayudara hoy a ser una mejor mamá.
Con dos grandes sonrisas asintieron con sus cabecitas, me abrazaron y me dijeron: claro mami, ORAR ES MEJOR QUE PEGAR. Oraron por mí y me perdonaron inmediatamente.
Yo, derrotada en el suelo, arrepentida, abrazada y abrazando a mis pequeños, a los pies de Jesús lloré. No me dejes lastimarlos más, oré, perdóname, ten misericordia de mí, hijo de David. Quita este corazón de piedra y dame uno de carne, moldéame, esta vasija necesita que la moldees.
Como en un espejo puede ver cuán fea soy, cuán lejos estoy de ser como Jesús. Pero Jesús con su infinito amor, paciencia y perdón me miró con dos pares de ojitos de inocencia, me sonrió, me abrazó y me dijo: Claro que te perdono.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
El desierto y las aguas de Mara
Estoy escribiendo desde un lugar hermoso en medio de la nada. Una casita acogedora con personas hermosas que tienen en su patio trasero un swamp. Mientas escuchaba los pajaron cantar afuera porque es lo unico que se escucha y a mis hijos llamandome porque necesitan algo de vez en cuando, leia un libro: Uno en un millon se llama. Me di cuenta que Dios me ha estado llevando al desierto, estoy ahi en el desierto. Ciertamente en este preciso instante estoy en un oasis, pero apenas regrese a mi casa regreso al desierto... Mi desierto tiene que ver con el ministerio, las responsabilidades, mi inabilidad para balancear mi familia, mis estudios y mi ministerio, la vida de las chicas a las que amo, sus decisiones, sus familias, sus necesidades. Mi hijo y sus problemas de comportamiento, cuando estoy en la casa, sola, siento que es tan grande la responsabilidad y me suento tan impotente para poder ayudarlo...me siento frustrada, cansada, agotada, enojada.
No quiero estar en el desierto, Dios, no quiero. No me gusta este desierto. Sácame del desierto por favor. Soy tan débil, realmente no puedo con esto Señor, no lo entiendes?
Sigo en el desierto, estoy en un oasis pero todavía en el desierto y no puedo escapar. Quisiera, ohh cuánto quisiera, pero no puedo. Mis hijos me necesitan, mi esposo tambien, esto es lo que Dios me ha llamado a ser, el ministerio con las chicas y todas las demás responsabilidades que de sólo pensarlo me quedo exhausta. Es que realmente Dios no me conoce? ¿No sabe Dios que realmente no puedo ni quiero esto?
Pero El si sabe por supuesto, El QUIERE que yo pase por el desierto aunque me tome 40 años, y yo no lo quiero pensar y siento que no lo puedo soportar.
Cuando los israelitas llegan a las aguas de Mara dice el libro que mencioné antes, se llevan una gran desilusión al ver que las aguas de Mara eran amargas, no las podían tomar. Yo escojo, Dios me ha puesto aquí, este es el camino que ha escogido para mí, estas son las chicas que Dios ha puesto en mi vida para que discipule, este es mi hijo con este problema de comportamiento que Dios me ha dado, estos son los problemas financieros con los que mi esposo y yo lidiamos, intentando gastar cada mes menos en el super mercado, viendo cuáles son las cosas más importantes que tenemos que pagar y que las otras se queden por ahí. Esta es mi vida, este es mi camino, ahora, y puedo dejar que la amargura entre en mi corazón, puedo dejar que las aguas amargas de Mara me inunden y su veneno envenenen mi corazón...
Y mientras pensaba en esto, tambien pensaba en mis resoluciones de año nuevo: quiero parar para respirar y darle gracias a El, quiero jugar y reír más a menudo. Y no he hecho estas cosas lo suficiente este año, me he enojado, he llorado, me he quejado, me he peleado, me he cansado...pero no he parado para respirar, jugado o reído lo suficiente. ¿Porqué? Por que estaba abriendole una parte a la amargura, porque es más fácil estar enojada y amargada que confiar en Dios, porque le he pedido ayuda, le he pedido que me enseñe la salida y no la veo. Y me enojo, háblame Señor.
Y mientras quiero ver la salida, mientras quiero saber cómo salir del desierto, Dios me recuerda que El sólo quiere mostrarme el árbol, ese que puede quitar la amargura de las aguas de mi corazón, porque lo necesito, porque no soy tan buena, ni tan perfecta como me gustaría pensar, porque sin El mi vida no tiene sentido y que es precisamente por eso que quiere que yo siga en el desierto para que yo lo conozca, he pedido conocerlo por tanto tiempo, y he aquí El me tiene en el desierto para que yo lo conozca, y mientras estoy en el desierto y lo voy conociendo tambien veo mi pobreza, mi desnudez, mi necesidad y entonces me humillo y le ruego: Señor si este es el camino por el que quieres que vaya, héme aquí, mi vida es tuya, llévame donde tú quieras, pero no me sueltes.
No quiero estar en el desierto, Dios, no quiero. No me gusta este desierto. Sácame del desierto por favor. Soy tan débil, realmente no puedo con esto Señor, no lo entiendes?
Sigo en el desierto, estoy en un oasis pero todavía en el desierto y no puedo escapar. Quisiera, ohh cuánto quisiera, pero no puedo. Mis hijos me necesitan, mi esposo tambien, esto es lo que Dios me ha llamado a ser, el ministerio con las chicas y todas las demás responsabilidades que de sólo pensarlo me quedo exhausta. Es que realmente Dios no me conoce? ¿No sabe Dios que realmente no puedo ni quiero esto?
Pero El si sabe por supuesto, El QUIERE que yo pase por el desierto aunque me tome 40 años, y yo no lo quiero pensar y siento que no lo puedo soportar.
Cuando los israelitas llegan a las aguas de Mara dice el libro que mencioné antes, se llevan una gran desilusión al ver que las aguas de Mara eran amargas, no las podían tomar. Yo escojo, Dios me ha puesto aquí, este es el camino que ha escogido para mí, estas son las chicas que Dios ha puesto en mi vida para que discipule, este es mi hijo con este problema de comportamiento que Dios me ha dado, estos son los problemas financieros con los que mi esposo y yo lidiamos, intentando gastar cada mes menos en el super mercado, viendo cuáles son las cosas más importantes que tenemos que pagar y que las otras se queden por ahí. Esta es mi vida, este es mi camino, ahora, y puedo dejar que la amargura entre en mi corazón, puedo dejar que las aguas amargas de Mara me inunden y su veneno envenenen mi corazón...
Y mientras pensaba en esto, tambien pensaba en mis resoluciones de año nuevo: quiero parar para respirar y darle gracias a El, quiero jugar y reír más a menudo. Y no he hecho estas cosas lo suficiente este año, me he enojado, he llorado, me he quejado, me he peleado, me he cansado...pero no he parado para respirar, jugado o reído lo suficiente. ¿Porqué? Por que estaba abriendole una parte a la amargura, porque es más fácil estar enojada y amargada que confiar en Dios, porque le he pedido ayuda, le he pedido que me enseñe la salida y no la veo. Y me enojo, háblame Señor.
Y mientras quiero ver la salida, mientras quiero saber cómo salir del desierto, Dios me recuerda que El sólo quiere mostrarme el árbol, ese que puede quitar la amargura de las aguas de mi corazón, porque lo necesito, porque no soy tan buena, ni tan perfecta como me gustaría pensar, porque sin El mi vida no tiene sentido y que es precisamente por eso que quiere que yo siga en el desierto para que yo lo conozca, he pedido conocerlo por tanto tiempo, y he aquí El me tiene en el desierto para que yo lo conozca, y mientras estoy en el desierto y lo voy conociendo tambien veo mi pobreza, mi desnudez, mi necesidad y entonces me humillo y le ruego: Señor si este es el camino por el que quieres que vaya, héme aquí, mi vida es tuya, llévame donde tú quieras, pero no me sueltes.
viernes, 2 de noviembre de 2012
Hopeless
Jesus looked me in the eye and asked:
" Do you believe in me?
Do you believe I am powerful enough to save the souls of those you cry for?
Do you believe I am strong enough to carry you all the way?
Do you believe I have the victory when all you can see is pain and darkness?
Do you REALLY believe in me?"
With tears in my eyes and after thinking about it for awhile I said "I do Jesus, please give me more faith, I want to believe every word you say".
I had tears in my eyes because He was looking straight into my soul, he was looking at my doubts, he was looking at the pain I have carried from broken lives, he was looking at my fears. He knows me, I was naked with all my ugliness, my black spots in my heart and I couldn't lie. But I wanted to believe in him, despite the lack of hope in the lives of the teen moms I love so much, despite the wrong decisions they make everyday, despite their need. They are poor and needy, but so am I. How am I supposed to give them hope when I feel so hopeless some days, how am I supposed to show them love when I am so exhausted. I feel so weak, my spirit is oh so weak. "Father", I cried : "why me, I am so weak, I can't deal with this anymore, this ministry is a lot more than I can handle. I am so weak, look at me, please! I am so weak". Father said, "dear daughter this is exactly why I chose you, because you are so weak. Because when you are weak I am strong. This is not your work, these girls are not your girls, they are mine and you are mine. I love you daughter. I feel your pain, it's my heart inside of you the one that hurts, it hurts for them, the lost souls, the poor and the needy, but as this is my heart, it is also my burden, not yours. You can not save them, you will never be able to save them, they need me and you need me. You are as broken as they are, but you have me, I carry you. I'll carry you all the way, I know just how hard it is, but I got you. I got you. Do you REALLY believe in me?"
And with that he left, and I was there, standing, still crying. I realized, I have HIM. I have him, he is mine and I am his. Why do I keep forgetting that? I have him and he is mine. He is all I need. The broken lives are still there, the girls are still needy and so am I. The world is an ugly nasty place, nothing has changed. But I have him, I am his. And then I had hope again, I had joy, I felt alive inside. So, I remembered why I needed to keep on showing God's love, I remembered why I put my life aside, why I walk in little trails that lead to houses, why I hug, why I pray, why I love. It is because I need him and they need him, he saved me and he can save them, there is nothing impossible for him, he is MY GOD. I believe, I believe, my soul yelled at him I BELIEVE.
"My health may fail, and my spirit may grow weak, but God remains the strength of my heart; he is mine forever"
Psalm 73:26
" Do you believe in me?
Do you believe I am powerful enough to save the souls of those you cry for?
Do you believe I am strong enough to carry you all the way?
Do you believe I have the victory when all you can see is pain and darkness?
Do you REALLY believe in me?"
With tears in my eyes and after thinking about it for awhile I said "I do Jesus, please give me more faith, I want to believe every word you say".
I had tears in my eyes because He was looking straight into my soul, he was looking at my doubts, he was looking at the pain I have carried from broken lives, he was looking at my fears. He knows me, I was naked with all my ugliness, my black spots in my heart and I couldn't lie. But I wanted to believe in him, despite the lack of hope in the lives of the teen moms I love so much, despite the wrong decisions they make everyday, despite their need. They are poor and needy, but so am I. How am I supposed to give them hope when I feel so hopeless some days, how am I supposed to show them love when I am so exhausted. I feel so weak, my spirit is oh so weak. "Father", I cried : "why me, I am so weak, I can't deal with this anymore, this ministry is a lot more than I can handle. I am so weak, look at me, please! I am so weak". Father said, "dear daughter this is exactly why I chose you, because you are so weak. Because when you are weak I am strong. This is not your work, these girls are not your girls, they are mine and you are mine. I love you daughter. I feel your pain, it's my heart inside of you the one that hurts, it hurts for them, the lost souls, the poor and the needy, but as this is my heart, it is also my burden, not yours. You can not save them, you will never be able to save them, they need me and you need me. You are as broken as they are, but you have me, I carry you. I'll carry you all the way, I know just how hard it is, but I got you. I got you. Do you REALLY believe in me?"
And with that he left, and I was there, standing, still crying. I realized, I have HIM. I have him, he is mine and I am his. Why do I keep forgetting that? I have him and he is mine. He is all I need. The broken lives are still there, the girls are still needy and so am I. The world is an ugly nasty place, nothing has changed. But I have him, I am his. And then I had hope again, I had joy, I felt alive inside. So, I remembered why I needed to keep on showing God's love, I remembered why I put my life aside, why I walk in little trails that lead to houses, why I hug, why I pray, why I love. It is because I need him and they need him, he saved me and he can save them, there is nothing impossible for him, he is MY GOD. I believe, I believe, my soul yelled at him I BELIEVE.
"My health may fail, and my spirit may grow weak, but God remains the strength of my heart; he is mine forever"
Psalm 73:26
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
