domingo, 29 de julio de 2012

Agradándole a Dios con mi vida

Como parte de un "post" en facebook de una amiga cristiana leí esta frase: La Biblia se abre para q conozcamos a Dios!
Estudiando Levitico veo que: Si la mente del Señor es la ley, no quiere decir que ya dejo de pensar asi, es solo que estamos disfrutando de su gracia, pero si buscamos agradarle con nuestra vida esta es una buena guía!!! 

En mi cerebro resonó por varios días la frase: Agradar a Dios con mi vida.

Por mucho tiempo escuché en la iglesia en la que crecí esta frase.  Como cristiana se me enseñó que el deseo de mi corazón debería ser agradar a Dios con mi vida.  Bueno eso fué hace mucho tiempo ya, tengo años de no ir a esa iglesia, pero igual la frase se me ha quedado metida en el cerebro.  Una buena cristiana = desea agradar a Dios con su vida.

Ok, empecé a darle vueltas y vueltas a eso, queriendo entenderlo, si ha estado tanto tiempo en mi cerebro, realmente lo creo? ¿Por qué lo creo? ¿Lo cumplo? ¿Lo vivo? ¿Por qué?

Dios me mostró su palabra y su verdad, su mente y pensamientos tan claros que he tenido que escribirlos mientras sigo intentando entender esta verdad.

1. Salmos 147: 10-11 dice " No se deleita en la fuerza del caballo, ni se complace en la agilidad del hombre. Se complace Jehová en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia". 

No importa cuán "fuerte" espiritualmente hablando sea yo, o qué tan ágil, para tener mi casa limpia, para hablar a otros del amor de Jesús, cuántos versículos me sé de memoria, que tan bien puedo practicar la hospitalidad, que tanto saben mis hijos de la Biblia.  A Dios no le interesa que tan ágil sea yo como ser humana o como su hija.  El quiere que le tema, que espere en su misericordia.  Para esperar en su misericordia, supongo que primero debo reconocer que realmente necesito su misericordia, tengo que estar en una posición de incomodidad sabiendo que necesito perdón, tengo que ser pecadora  y reconocerlo, tengo que ser humanamente imperfecta para esperar en su misericordia, reconocer mi situación precaria de suciedad y necesidad...

En Salmo 51: 16-17 la Biblia lo enfatiza de nuevo diciendo "Porque no quieres sacrificio que yo lo daría; no quieres holocausto. Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios."   David acababa de ser enfrentado como en un espejo con su pecado. El está exactamente en la posición que complace a Dios, esperando su misericordia.

2. Salmos 149: 4 dice: "Porque Jehová tiene contentamiento en su pueblo; hermoseará a los humildes con la salvación."  Otra verdad, Jehová tiene ya tiene contentamiento en su pueblo, no tengo que llegar a ser alguien, llegar a ser mejor o hacer más cosas para que Jehová tenga contentamiento en mí, YA el tiene contentamiento en mí. ¿Por qué? Porque soy hermosa, soy hermosa para él, con todos mis defectos, mi pasado, mi pecado, mi fea y horrible carne que cada día quiere apoderarse de mí, yo así como soy, soy hermosa para él.  No por algo que yo pueda hacer, es gracias a la salvación.  La sangre preciosa de Jesús derramada sobre mí, me hacer hermosa.

Veamos en Cantares 2:14 uno de mis pasajes favoritos a qué me refiero. "Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en los escondido de escarpados parajes, muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; porque  DULCE es la voz tuya, y HERMOSO tu aspecto."  El creador del universo quiere que me acerque a él, le parece que mi voz es dulce, aún cuando lo que sale de ella no siempre sea dulce, a veces más bien suena como a metal que resuena, sin música ni armonía...Mi aspecto es hermoso para él.  Entonces vuelvo a mi pregunta original.  ¿Puedo agradar a Dios con mi vida? ¿Hay algo que pueda YO hacer para agradarle?  

 Ya vamos encontrando un poco la respuesta, no es mi vida la que le agrada, es la sangre de Cristo en mi vida.

Ahora entonces puedo decir, bueno como ya Dios se complace conmigo, no tengo que intentar ser mejor, no necesito ser una mejor cristiana....Romanos 12 1-2 dice así " Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo AGRADABLE a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la RENOVACION de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, AGRADABLE y perfecta.  

3. Otra verdad en ese pasaje, un sacrificio agradable a Dios, bajo su voluntad agradable en mi vida empieza con un corazón humillado y sigue con la renovación de nuestro entendimiento.  Así que es un proceso que continúa desde adentro, con una renovación, algo que se hace nuevo, que no se parece a lo viejo, una mente totalmente renovada, con pensamientos que antes no existían y de ahí la transformación sale hacia afuera, hacia lo que hago, digo y siento. Tito 3:5 "Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la REGENERACION y por la RENOVACION en el ESPIRITU SANTO.  Este proceso es algo que empieza en el momento en que yo le doy mi corazón a Jesús, yo no lo puedo forzar, lo único que necesito es un corazón que espere en la misericordia de Dios.

Para terminar Hebreos 13:20-21 "El Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis la voluntad, haciendo EL en vosotros lo que es AGRADABLE delante de él por JESUCRISTO..." Dios es el que puede renovar mi vileza, mis malos pensamientos, mi ingratitud, mi tristeza, sólo El, y sólo cuando esto haya empezado empezaré a hacer lo que es agradable para el, solo que no lo estaré haciendo yo misma, lo estará haciendo El en mi....

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